19/02/10
Segundo día aun en carreteras argentinas y como la mayoría de mis contextos, envueltos en música.
Imagino, imagino e imagino, que difícil es estar así, siempre tratando de hacer parecer que mi vida sigue su rumbo, no es que sea así en un cien por ciento, continua nuestro tema apoderándose de mi, en algún momento creo haberte mencionado lo mucho que me gustaba imaginar y aquí estoy, el camino a de ser muy distinto al que en este momento recorro, pero como sea, la novedad seria quizá muy similar a la que ahora vivo, se que me sirve.
¿Cómo seria si en dos días en vez de llegar a mi destino llegara al tuyo? Ver tu presencia al terminar, realizar ese cruce de miradas tan anhelado en algún momento, poder sentirte cerca, tantas cosas que he deseado conocer de ti, tu mundo, las personas que te rodean, en fin, “tu vida”, compartir detalles mas bellos de los que pude experimentar.
¿Qué pasara en el mundo que he dejado unos días? Mi vida, mi rutina, tengo claro que es lo que decidí, alejarme un poco de ello, haber si así puedo ordenar un poco las ideas, vivencias del año anterior y el actual, quizá borrar o revivir.
Avanzando en la ruta hacia “el Hoyo”, nueva ciudad y no solo eso, también compañía, un par de jóvenes, quienes andaban de mochileras (en buen chileno), se dirigen a santiago, “Gisela 20 años, estudiante de nutrición y dietética, Tabea, 19 años y proveniente de Alemania” (espero que estén bien escritos los nombres). Interesante experiencia, creo que su regreso provenía de las tan bellas “Torres del Paine” de mi región de origen.
Y para ya disfrutar de lo que sigue quedando, ahora mencionare un poco de lo que mis ojos ven así podrán armar una idea clara de lo que sucede a mi alrededor: grandes montañas, amplias pampas entre verdes y amarillos, ya se suman un poco mas de árboles, continúan los cordiales choferes de los otros camiones con su saludo al pasar, unos que otros automóviles particulares, algunos argentinos y muy pocos chilenos…
Segundo día aun en carreteras argentinas y como la mayoría de mis contextos, envueltos en música.
Imagino, imagino e imagino, que difícil es estar así, siempre tratando de hacer parecer que mi vida sigue su rumbo, no es que sea así en un cien por ciento, continua nuestro tema apoderándose de mi, en algún momento creo haberte mencionado lo mucho que me gustaba imaginar y aquí estoy, el camino a de ser muy distinto al que en este momento recorro, pero como sea, la novedad seria quizá muy similar a la que ahora vivo, se que me sirve.
¿Cómo seria si en dos días en vez de llegar a mi destino llegara al tuyo? Ver tu presencia al terminar, realizar ese cruce de miradas tan anhelado en algún momento, poder sentirte cerca, tantas cosas que he deseado conocer de ti, tu mundo, las personas que te rodean, en fin, “tu vida”, compartir detalles mas bellos de los que pude experimentar.
¿Qué pasara en el mundo que he dejado unos días? Mi vida, mi rutina, tengo claro que es lo que decidí, alejarme un poco de ello, haber si así puedo ordenar un poco las ideas, vivencias del año anterior y el actual, quizá borrar o revivir.
Avanzando en la ruta hacia “el Hoyo”, nueva ciudad y no solo eso, también compañía, un par de jóvenes, quienes andaban de mochileras (en buen chileno), se dirigen a santiago, “Gisela 20 años, estudiante de nutrición y dietética, Tabea, 19 años y proveniente de Alemania” (espero que estén bien escritos los nombres). Interesante experiencia, creo que su regreso provenía de las tan bellas “Torres del Paine” de mi región de origen.
Y para ya disfrutar de lo que sigue quedando, ahora mencionare un poco de lo que mis ojos ven así podrán armar una idea clara de lo que sucede a mi alrededor: grandes montañas, amplias pampas entre verdes y amarillos, ya se suman un poco mas de árboles, continúan los cordiales choferes de los otros camiones con su saludo al pasar, unos que otros automóviles particulares, algunos argentinos y muy pocos chilenos…
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